Eugene O’Neill: “Antes del desayuno”

He aquí una síntesis biográfica de la vida del célebre dramaturgo estadounidense. 

Nacido el 16 de octubre de 1888, en una habitación de hotel de la ciudad de Nueva York, el escritor Eugene Gladstone O’Neill fue uno de los dramaturgos más admirados de todos los tiempos. Su talento para los dramas conmovedores y penetrantes surgió de una vida marcada por los desafíos. Era el hijo de Mary Ellen “Ella” y James O’Neill, un actor de teatro.

Después del nacimiento de Eugene, su madre desarrolló una adicción a la morfina. Le habían dado la droga para ayudarla a través de un parto particularmente difícil. Ella también seguía llorando por el hermano mayor de Eugene, Edmund, que había muerto de sarampión tres años antes. (La pareja también tuvo otro hijo, James Jr.). Su padre continuó con su papel en una producción en gira de El Conde de Monte Cristo poco después del nacimiento de Eugene.
Eugene O’Neill pasó gran parte de su primera infancia siguiendo a su padre. Poco antes de cumplir 7 años, sin embargo, fue enviado a un internado; pasó años en la Academia St. Aloysius para Niños, donde recibió una estricta educación católica. En 1900, regresó a Nueva York, donde asistió al Instituto De La Salle durante dos años. Luego fue a la Betts Academy, una escuela preparatoria en Stamford, Connecticut. En 1906, O’Neill se inscribió en la Universidad de Princeton, pero su corazón no estaba en el estudio, por lo que ya sea que fuera despedido por haber perdido demasiadas clases o abandonara por su propia voluntad, después de sólo 10 meses dejó la escuela. 
Después de dejar Princeton, Eugene O’Neill luchó por mantenerse a flote durante algún tiempo. Realizó varios viajes marítimos, deambuló por la ciudad con su hermano James y se entregó al alcohol. Tuvo un breve matrimonio con Kathleen Jenkins, que resultó en un hijo, Eugene O’Neill Jr.
En 1912, debió enfrentar la tuberculosis. Mientras se recuperaba de su enfermedad, encontró su vocación como dramaturgo, inspirándose en autores europeos como August Strindberg; más tarde se matriculó en una clase de escritura en la Universidad de Harvard. O’Neill tuvo su primera obra producida en Provincetown, Massachusetts, en 1916: Bound East for Cardiff, una obra de un acto que se estrenó en Nueva York ese mismo año.
También en 1916, hizo un segundo intento de felicidad doméstica. Se casó con la escritora Agnes Boulton, y la pareja tuvo dos hijos juntos, Shane y Oona. O’Neill arrasó en el mundo teatral en 1920 con “Más allá del horizonte“, que ganó un premio Pulitzer. Más tarde ese mimo año, otra obra maestra, The Emperor Jones, hizo su debut en Broadway. 
En 1922, O’Neill llevó su drama Anna Christie a Broadway; la historia del regreso al hogar de una prostituta le valió al dramaturgo su segundo Premio Pulitzer.
 
O’Neill sufrió una pérdida personal con la muerte de su hermano al año siguiente. Para entonces también había perdido a sus padres. Pero sus luchas privadas parecieron ayudarlo en la creación de mayores obras dramáticas para el escenario, incluyendo Desire Under the Elms (1924) y Strange Interlude (1928). Alrededor de este tiempo, dejó a su segunda esposa y rápidamente comenzó una relación con Carlotta Monterey, con quien se casó en 1929.
El autor reimaginó la tragedia mítica Oresteia in Mourning que se convirtió en Mourning Becomes Electra (1931), intercambiando la antigua Grecia por la Nueva Inglaterra del siglo XIX. Cinco años más tarde, se convirtió en el primer dramaturgo estadounidense en recibir el Premio Nobel de Literatura. Se le dio este honor “por el poder, la honestidad y las profundas emociones de sus obras dramáticas, que encarnan un concepto original de tragedia“, según el sitio web del Premio Nobel. 
O’Neill completó Long Day Into Night a principios de la década de 1940, pero se negó a producir esa obra autobiográfica que no vería la luz hasta mucho después de su muerte. Alrededor de ese mismo tiempo, tuvo una pelea con su hija Oona Chaplin; cortó su relación con ella después de que se casara con el actor Charlie Chaplin tomando su apellido.
Después de varios años de ausencia del escenario, en 1946, O’Neill regresó con una de sus más célebres obras, The Iceman Cometh, un drama oscuro que explora las vidas de un grupo de borrachos. Al año siguiente, el dramaturgo se enteró de que tenía la enfermedad de Parkinson, y se encontró con que le era imposible escribir debido a los temblores en sus manos.
En 1948, el dramaturgo, que nunca fue un padre presente, cortó los lazos con su hijo menor, Shane, después de que éste fuera arrestado por posesión de drogas. Dos años más tarde, su hijo mayor, Eugene, se suicidó.
Eugene Gladstone O’Neill murió de neumonía bronquial el 27 de noviembre de 1953, a la edad de 65 años, en Boston, Massachusetts, dejando atrás un tremendo legado literario de más de 50 obras. En 1957, “El viaje largo del día en noche” fue estrenado en Broadway con excelentes críticas; O’Neill recibió un Premio Tony póstumo y un Premio Pulitzer por el drama. Su trabajo continúa movilizando y fascinando al público hasta el día de hoy.
(Fuente: biografias.es)
Este video, te permitirá apreciar en apenas unos minutos, el impacto de las circunstancias en la vida del escritor.

“Before Breakfast” (“Antes del desayuno”): aquí una muy buena realización, fiel al texto:

Y aquí otra interpretación del monólogo de la Sra. Rowland, bastante diferente de la anterior pero igualmente capaz de transmitir el espíritu de una actitud, de un carácter que desemboca en la tragedia:

“La lotería en Babilonia”, de Jorge Luis Borges

En este video encuentras datos esenciales de la biografía de Jorge Esta vez nos vamos a acercar a la obra a través de un audio. Igual que en los orígenes de la transmisión del arte de la palabra, con este cuento de Jorge Luis Borges, trabajaremos a partir de lo que una voz nos va a narrar.

Será, además, otra forma de ejercitar nuestra atención plena, puesto que a diferencia de cuando tenemos el texto escrito, en que podemos volver líneas atrás, el texto oral se evanesce.

Sigamos entonces esta narración: La lotería en Babilonia

 

Vigencia de la poesía de César Vallejo

Luego de trabajar con diversos poemas del poeta peruano César Vallejo, los estudiantes de los sextos de Bachillerato del Liceo 7, han recibido una serie de consignas para reflejar mediante videos cortos, en qué medida se mantiene vigente el contenido de los mismos, así como en qué aspectos de la vida los ha hecho reflexionar lo analizado.

En este muro interactivo, colgarán sus producciones, como una forma más fácil de acceder directamente a todos los trabajos.

 

 

Los jóvenes opinan: Cómo influye nuestra forma de pensar en nuestra forma de vivir

Cerrando el trabajo con algunos textos de determinados autores, en grupos de 5tos. y 6tos. de Bachillerato, se puso como consigna elaborar un ensayo respecto del siguiente tema: El pensamiento como punto de partida y condicionamiento de nuestra forma de ser. ¿Somos lo que pensamos?

Aquí se irán publicando algunos trabajos que sus autores han querido que tengan ese destino: compartir su opinión, difundir su voz.

A partir del trabajo con los poemas de Jorge Luis Borges, pero especialmente con El sueñodel libro El otro, el mismo, Franco Amaro, de 6to. Medicina 3, turno vespertino del Liceo 7, escribió:

CON LOS OJOS CERRADOS Y LOS SUEÑOS DESPIERTOSsuenos

Mi opinión sobre los sueños se basa principalmente en mi experiencia y pensamiento personal sobre los mismos.

El hecho de “dormir” es la puerta hacia el mundo que crea nuestra subconsciencia, los sueños. En donde tú puedes llegar a ser y/o tener lo que más deseas en la realidad.

Sin embargo los mismos no siempre son buenos, y no lo digo por las pesadillas, sino porque determinados sueños pueden llegar a causar que quieras vivir en los mismos, aislado de la realidad en la que vives. Pueden consumirte, de tal manera que ya no quieras vivir en esta vida.

Mientras que por otro lado tenemos los sueños que nos mantienen en pie en la realidad, los que nos dan un propósito en esta vida, son aquellos los cuales únicamente nosotros podemos lograrlos: las metas y proyectos.

 

Generalmente cuando nos ponemos a dormir es porque nos sentimos cansados física y mentalmente, sin embargo una vez que cerramos los ojos, de a poco vamos entrando en un sueño profundo, como si a través de nuestras mentes nos trasladáramos a otro mundo; en el cual no hay límites para la creación e imaginación de lo que queremos  ver y/o hacer, ahí nada es imposible, todo es tan maravilloso, mágico e irreal. Podemos soñar con cualquier cosa, con lo menos esperado, con algún familiar, amigos, un amor, animales, paisajes, con algo que al despertarnos y cuando lo pensemos no le encontremos lógica o si la encontramos no se la podemos contar a nadie porque no lo entenderían, pues de eso también se tratan los sueños, de soñar hechos en los cuales solo nosotros le podemos encontrar sentido y una relación (o no) con la realidad. Es por eso que cuando estamos en medio sueño y nos despiertan bruscamente sentimos que nos han robado una fortuna (como diría Borges), que nos han sacado de ese lugar tan lindo en donde, por ejemplo, estabas con alguien y/o algo que te genera demasiada felicidad. Pues los sueños te hacen sentir hechos que en la realidad difícilmente sucedan, te pueden llegar a hacer sentir de una manera inexplicable. Es a raíz de esto, o sea de cuando nos despiertan, que volvemos enseguida con un tanto de impotencia a cerrar los ojos, intentar dormir, y tratar de volver a ese sueño tan lindo.

Es también que a causa de todo esto, me vienen diferentes pensamientos y preguntas, como por ejemplo, ¿y si soy el sueño de alguien? ¿Y si soy el sueño de Dios, el cual es nuestro creador según mi religión? O sea que si Dios se despierta ¿todos desapareceremos? ¿Será esta la realidad o estoy viviendo constantemente en un sueño, y cuando me duermo me estoy despertando y volviendo realmente a la realidad? ¿Será que todos los sueños tienen algún significado? ¿Si los sueños son irreales y mágicos, será entonces que nos están dejando ver cosas que nunca vamos a poder ver y/o tener? ¿Puedo convertir los sueños en realidad?

A demás de esas preguntas, escribir sobre los sueños también me hace pensar que una persona perfectamente puede empezar a gustarle y/u obsesionarse con los sueños, llegando al punto de querer vivir más en los mismos que en esta realidad. Y a esto lo puedo explicar mejor relacionándolo con la película “Before I Wake” , en español “Somnia: Antes de despertar”. La misma se trata sobre Cody que es un niño despierto, sensible e inteligente.  Parece extraño que Cody sea tan dulce después de un historial familiar terrible (su madre murió cuando era muy pequeño y desde entonces ha cambiado de padres bajo circunstancias poco esclarecidas. Su última madre adoptiva desapareció, al tiempo que su padre adoptivo en turno acabó en el psiquiátrico).  Jessie y Mark afrontan el reto, desean ser los padres definitivos de Cody y que por fin se sienta parte de una familia para siempre. Pero eso no es todo: les fue advertido que el niño tiene “problemas de sueño”.  A Jessie se le hace natural que con tan horrible pasado no pueda dormir fácilmente, pero pronto empezarán a descubrir que esos “problemas de sueño” van más allá de una simple mala noche. En poco tiempo se percatan de que su hijo tiene un inexplicable don: Hacer sus sueños realidad. Al caer dormido, sus sueños se materializan y lo que ocurre en lo profundo de su psique es visible y palpable para los que están despiertos. Jessie y Mark están maravillados con las hermosas escenas oníricas (como por ejemplo poder ver a su único hijo, ahora ya fallecido), llegando al punto de querer que Cody siempre duerma para poder ver a su hijo genético; pero pronto recordarán que cuando uno duerme no todo son dulces sueños…

Por otro lado, todos tenemos (o por lo menos yo sí) algo que iguala o muchas veces supera a esos tipos de sueños: las metas y proyectos. Pues estos te mantienen en pie durante la guerra constante que estamos viviendo en esta realidad y/o con uno mismo. Son como el o los propósitos que cada persona tiene en la vida.

En mi caso mi meta principal por ahora es terminar mis estudios recibiéndome de médico, sin embargo soy consciente que antes de realizarlo voy a tener que pasar por miles de pruebas que pone la vida, como por ejemplo ­el hecho de perder un examen para mi será muy duro porque hasta el momento no he vivido ese tipo de experiencia; o también el hecho de saber que muchas personas van a intentar tirarme abajo diciendo “vos no servís para esto, hacé otra cosa”. Pero bien dice el dicho “lo que no te mata, te fortalece”-. Sin embargo creo que lo más difícil de todo esto está siendo (y será) la batalla que tengo conmigo mismo, es decir considero que soy como un pájaro y que no tengo que dejar que  me corten las alas, y mientras más alto vuele no va haber nada que no pueda conseguir. Estar siempre con una sonrisa en alto y demostrar que nadie ni nada me podrá vencer.

Concluyendo diría que la vida es hermosa y demasiado corta por lo tanto hay que vivirla al máximo cumpliendo todas nuestras metas y proyectos, no dejando que simples tropiezos y guerras nos arruinen nuestros sueños, porque de las derrotas se aprende y de los sueños se vive. Y dejar que algunos de nuestros sueños sean como olas que se van, libres como el viento en mitad del mar, porque creo que la vida es un tesoro sin igual.

*-*-*-*

Otra estudiante, en este caso de 6to. Economía, Agustina Castro, trabajó con una obra dada este año, El procesode Franz  Kafka, y también con una dada en 5to., Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra, y se expresó de la siguiente manera:

¿LO PIENSO O LO PIENSAN?

 Los pensamientos construyen la realidad, entonces somos y vivimos lo que pensamos cuando reflejamos de manera pura y auténtica nuestros pensamientos y los convertimos en realidad. Sin embargo, cuando dejamos que nuestros pensamientos sean condicionados por el exterior, ahí pasamos a ser lo que otros piensan, es decir, dejamos de vivir y guiar nuestra vida por propósitos, sueños y proyectos que nos habíamos creado y pasamos a vivir y guiar nuestra vida de acuerdo a los pensamientos de otros. kafka

Cuando venimos al mundo, venimos a vivir una realidad que está compuesta de tradiciones, creencias, conocimientos, prejuicios, etiquetas, puntos de vista, comentarios, ideas, opiniones, posturas, acciones, que otros crearon. Nosotros somos quienes decidimos si vivimos en esa realidad impuesta o creamos otra a través de cosas que pensamos e imaginamos que son lo mejor y más adecuado para nosotros.

Para marcar las consecuencias que pueden tener el hecho de que guiemos nuestra vida por la realidad que otros crean a través de sus pensamientos, es prudente traer a colación al protagonista de “El Proceso” de Franz Kafka: José K.

A lo largo de la historia se muestra la caída del protagonista en un pozo de miedo, de incomprensión y de culpa. K. se sabe inocente, pero al verse cada vez más envuelto en el sistema de corrupción, escucha, ve y siente actitudes y situaciones de otras personas que están construyendo a través de irregularidades, ilegalidades y absurdos una realidad opuesta a la que K tenía creada, es decir están haciendo que no pueda evitar dudar de sí mismo, de las acciones que llevó a cabo en su pasado, a lo largo de toda su vida, lo que hace que se convierta en un hombre de carácter inseguro y sin una actitud firme, lo que determinará que, sin motivos, sea ejecutado y muera “como un perro” por un delito que no sabe cuál fue.

Muchos factores hacen pensar que si K hubiera confiado en sí mismo y no se hubiera dejado influenciar por lo que otros decían y por la realidad que le armaron, el final sería otro. Una persona completamente segura en sí misma y segura de que no cometió ningún delito no dejaría avanzar este proceso, buscaría ayuda y terminaría con ese sistema que lo fue envolviendo y le creó dudas acerca de su propia vida.

K. fue un subproducto de lo que planearon y organizaron otros por él, sin preguntarle. Y al ser nuestros pensamientos decisivos para la forma en que vivimos, comenzó a vivir su vida en torno a su juicio, que al comienzo de la obra se le antoja injusto, pero termina por constituir el eje de su existencia: su trabajo y sus deseos pierden entidad ante el peso de ese proceso oscuro y abstracto que pende sobre él. Sus relaciones con los demás se degradan por ello, ya que K. termina por volverse cauto y desconfiado, y sólo puede ver a otras personas como posibles defensoras o enemigas acérrimas.

De manera contraria, para mostrar lo que pasa cuando guiamos nuestras vidas por nuestros propios pensamientos y nos construimos la realidad más adecuada para nosotros, se puede traer el caso de “Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes. Este personaje piensa que la mejor manera de vivir es como en las novelas de caballería. Adopta un nuevo nombre, decide enamorarse de Dulcinea de Toboso, a la que nunca ha visto, y sale de casa en busca de aventuras con su escudero Sancho Panza para mejorar el mundo. La caballería es una religión para don Quijote. Ve la realidad de forma diferente, no le gusta el mundo así como es y lo quiere mejorar. Todos piensan que Don Quijote está loco, pero lo que en verdad hace es crear su propia realidad y vivir según sus propias reglas. quijote

A pesar de que Don Quijote también guió su vida por pensamientos que otros crearon (en los libros de caballería), no lo hizo para adaptarse a la realidad impuesta, sino que, al contrario, fue para vivir la vida “antigua” que quería vivir. Aunque tuvo que desafiar la realidad que estaba impuesta en ese momento, lo cual requiere mucho esfuerzo y le trajo muchos problemas, es más valioso porque vivió feliz y satisfecho al guiarse por sus ideales sin dejarse influenciar por los de los otros.

 

Claro está que cuando dejamos que las cosas del exterior afecten nuestros pensamientos para mal o cuando nos dejamos condicionar por ellas simplemente para adaptarnos a la realidad impuesta, puede muchas veces repercutir en nuestra autoestima. Esto se puede ver en ejemplos sencillos, como lo puede ser en una pintora que al no tener buenas críticas deja de confiar en su arte y se resigna a creer que lo que hace no es bello ni está bien. Si sentimos o nos dicen que somos malos, que no hacemos las cosas bien, que estamos locos por querer ser diferentes, que estamos “atrasados” y debemos adaptarnos al mundo en que vivimos, y dejamos que esto se convierta en nuestro propio pensamiento entonces vamos a crear esa realidad sobre nosotros mismos, aunque anteriormente pensábamos que lo que éramos y hacíamos era lo que mejor se adaptaba a nuestras expectativas. quijote-2

De esa manera pasaríamos a vivir nuestra vida como los otros piensan que está bien y no como queremos, no siguiendo nuestros propósitos, sueños y proyectos.