Enunciadores y enunciatarios, o por qué es tan complejo entenderse

La comunicación humana Por mucho tiempo se habló de que la persona que genera un mensaje era simplemente un emisor: emitía enunciados conformando un texto a través de codificar lo que quería decir.

Para entenderlo más fácil: si Ana quería hacerle saber a Ruben que estaba arrepentida por lo que le había causado un disgusto, ella tomaba del universo de palabras (que son el código) aquellas que harían que él recibiera lo que quería transmitir. Se decía entonces que Ana era la emisora, que codificaba (con las palabras) su mensaje y que Ruben (escuchándola o leyéndola, según el canal de comunicación que utilizara ella, decodificaba el mensaje, siendo el receptor.

Con ese punto de partida, se planteaba un escenario ideal, deshumanizado, mecánico e infalible, donde además el receptor no influía para nada en la interpretación del mensaje.

Si fuese tan fácil, jamás habría malentendidos. Si Ruben fuese simplemente un “decodificador”, un receptor pasivo que toma tal cual lo que Ana le dice no habría posibilidad de que una comunicación no fuese exitosa. Siempre nos entenderíamos perfectamente.

Pero.. ¿es así? ¿Siempre las personas entienden y toman con la misma intención, sentido, interés lo que la otra le quiso decir? Pensemos: ¿sería lo mismo que Ana dijese cualquiera de estas opciones?

Opción 1:

-Ruben: Dejate de pensar en lo que hice. ¡Vamo’ arriba!

Opción 2:

-Quería decirte que estoy tan dolida como vos…

Opción 3:

-Acá lo que pasa es que vos me ofendiste y yo me defendí.

Opción 4:

-Siento profundamente lo que pasó. Yo me equivoqué. Te pido perdón.

Opción 5:

-¡Está bien, está bien! Si te sentiste ofendido, disculpame…

Las posibilidades son infinitas, pero a ello hay que agregarle, qué es lo que Ruben esperaba escuchar, en caso de que tuviese ganas de hablar…

Entonces, no podemos hablar de “emisor” y “receptor”, sino de enunciador (es decir, alguien que en un determinado momento de su vida, de acuerdo a su estado emocional, anímico, sus intenciones, su dominio del lenguaje, genera una comunicación como quiere y como puede) y un enunciatario (otra persona, que frente al mensaje que está recibiendo, con sus circunstancias personales, lo interpreta a su manera).

Hecha esta precisión inicial, en el documento a continuación encontrarás una explicación detallada de algunos de los aspectos que influyen en enunciador y enunciatario durante una situación comunicativa. Te invito a abrirlo, leerlo, razonar y, si así es el caso, cumplir con los ejercicios que haya marcado para tu grupo.

Aspectos que influyen en enunciador y enunciatario

Mensajes de función apelativa: la publicidad

Permanentemente, las personas estamos expuestas a mensajes publicitarios y/o propagandísticos. En sentido estricto, publicidad y propaganda no son sinónimos. Aquí puedes encontrar sus definiciones, como punto de partida para entrar en este tema.

La publicidad se hace para convencer a quienes quedan expuestos a ella de realizar una acción, visitar un sitio, comprar un determinado producto o servicio, convencerlos de una opinión, instalar una determinada imagen de una empresa o una persona, o mejorar la que ya tienen. Como se puede apreciar en cada una de esas posibilidades, siempre lo que procura el enunciador es influir en la conducta del enunciatario, por lo tanto cumplen la función apelativa del lenguaje.

Permanentemente, estamos expuestos a estos mensajes, aunque quizá no nos damos cuenta en qué medida. He aquí un enlace para revisar ese aspecto del tema.

Imágenes conceptuales sobre “Antes del desayuno”, de Eugene O’Neill

Una vez más ofrecí a los estudiantes, en este caso de un grupo fusionado de sextos de bachillerato, orientación Medicina e Ingeniería del Liceo 7 de Paysandú, luego de haber analizado  “Antes del desayuno”, de Eugene O’Neill, la elaboración de imágenes conceptuales que demostraran su conocimiento de la obra, con creatividad.
Las imágenes vinieron acompañadas de fundamentaciones detalladas de las decisiones tomadas en cuanto a elementos incluidos, uso de colores, proporciones, etc., así como con citas textuales que respaldan las mismas.

Trabajaron en duplas y presentaron sus créditos indicando qué hizo cada uno, cuándo y cuánto tiempo le dedicó.

Para quienes no conocen esta obra del cuatro veces ganador del Pullitzer y Premio Nobel de Literatura, sintetizo la trama:

A través de las palabras de la señora Rowland -la única que sale a escena- el público va conociendo el conflicto que aqueja al matrimonio que ha formado con Alfred, el cual, mientras ella se desahoga y le recrimina una a una todas las cosas que han ocasionado su decepción, permanece en su habitación, desde donde apenas se oirá algún bostezo y más tarde un quejido al afeitarse. La mujer, a hurtadillas, se desayuna con un trago de ginebra y prepara un modesto desayuno consistente en café y tostadas -lo único de que disponen ya que están sobreviviendo tan solo con el producido de sus costuras a domicilio-, aunque simultáneamente va a ir espetando a Alfredo que no trabaja, que se va con sus amigos y vuelve tarde y borracho, que no tiene otro recurso para traer algún dinero a la casa que empeñar las pertenencias de ambos -lo último fue un reloj; ya no queda nada de valor-.

Va rememorando en sus embates cada vez más encendidos el desprecio que recibió del padre de su actual marido, un millonario que no quería este casamiento por ser ella la hija de un humilde almacenero. Pero Alfred, igualmente y a costa de perder la fortuna, se casó con ella ya que esperaban un  niño. El bebé nacería muerto y es algo que la señora Rowland, en su alegato pleno de dolor, ira, deseos de venganza, es capaz de decirle en este momento a su esposo que fue lo mejor que podía haber pasado para no tener un padre así. Siendo que además acaba de encontrar una carta que devela que Alfred tiene una amante -Elena, quien está embarazada-, la Sra. Rowland grita a un hombre, -que apenas insinúa por los ruidos que se escuchan desde la habitación, que va a levantarse y se va a afeitar-, que no piensa darle el divorcio para que se vaya con su nueva mujer.

Y redoblando el énfasis con que se dirige a su marido, quien es escritor, lo humilla como tal, al decirle un escribe cosas estúpidas que nadie querría comprar.

La escalada de insultos se va a ver cortada cuando luego de un segundo gemido, un goteo que se oye desde donde ella está, la Sra. Rowland vaya a la habitación, desde donde saldrá horrorizada y dando un alarido desgarrador, debido a que sí… aunque quizá el espectador no lo habría sospechado, el silencio de Alfredo no significaba indiferencia, sino impotencia, depresión, y una desesperación tal que lo llevó a quitarse la vida.

Los trabajos:

Utilizando ambos lados de la hoja y manteniendo entonces la separación que establece en la obra la puerta, Mariana Lecor y Lucas Vega, realizaron estas imágenes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

También usaron ambos lados de la hoja Luigi De Agostini y Mayra Feijó, de quienes se aprecia aquí también el inicio de la fundamentación entregada:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otra creación, en este caso de Matías Chalking junto a Gabriel Pastorino:

 

 

 

 

 

 

 

 

Y en este caso, el trabajo de Lucía Acevedo y Sofía Luberiaga:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Iván Vega y Facundo Acevedo, hicieron esta conceptualización:

 

“Seis personajes en busca de autor”, por 6to. M4 Liceo 7, Paysandú

En la permanente búsqueda para estimular las inteligencias múltiples y dar oportunidades de evaluación desde los distintos estilos de aprendizaje, en este grupo de 6to. año orientación Medicina, se planteó, como en 2017 lo había hecho otro sexto, en ese caso de Economía, adaptar y filmar una obra de teatro, concretamente “Seis personajes en busca de autor”, de Luigi Pirandello.

Para ello cada integrante de la clase debió asumir un rol: actor, escenógrafo, apuntador, camarógrafo, director, director de cámaras, recopilación de los créditos, guionista, editor, etc.
Como docente, solamente me ocupé, luego de finalizado el análisis del texto de Pirandello, de reservar el Salón de Usos Múltiples (SUM), aportar alguna ayuda de organización y acompañar. En tanto, fui observando el desempeño de cada uno porque también tuvo una finalidad de evaluación. Con esta aclaración quiero dejar claro que todo el mérito que encuentren quienes vean el video es exclusivamente de los alumnos ya que no intervine en guion, dirección, etc.

El grupo trabajó con total responsabilidad y entusiasmo, al punto de dedicar cuatro horas de un día sin clases, en que se pidió que nos abrieran el liceo expresamente, para la realización y allí estuvieron todos.
Aquí está el resultado. Ojalá lo disfruten.

 

Otras metamorfosis

El caso de Gregorio Samsa en “La metamorfosis” (Franz Kafka), quien pasa de ser el sostén de su familia -a raíz de su transformación- a convertirse en un ser que es rechazado, y cuya muerte se vive como un alivio, puede ser traspolado a numerosas otras situaciones de la vida real.

No hace falta que ocurra un cambio propio de la literatura fantástica para que un grupo afectivo afronte el desafío de aceptar, adaptarse, convivir, seguir amando como antes cuando debido a una elección de vida, condicionamiento, circunstancia o enfermedad, una persona ya no es la de antes o no es la que los demás proyectaban.

En este padlet, los estudiantes de 6tos. Medicina 1 y Agronomía, subirán la base para las presentaciones que harán en clase con los paralelismos hallados entre la obra literaria y la vida real.